Tele para bebés: lo que debes saber sobre las pantallas en bebés
Si tienes un bebé en casa, es muy probable que esta pregunta haya pasado por tu cabeza más de una vez: ¿los bebés pueden ver tele? Vivimos rodeados de pantallas y, aunque intentemos evitarlas, a veces están ahí: encendidas de fondo o como un recurso rápido en momentos de cansancio.
En SuperFriends creemos que la información clara y basada en evidencia ayuda a tomar decisiones tranquilas y conscientes. Por eso, en este artículo te explicamos qué dice la ciencia sobre la tele para bebés, cómo afectan las pantallas en bebés a su desarrollo y por qué los expertos recomiendan evitar pantallas en bebés durante los primeros años de vida.

Las pantallas y los bebés: por qué es un tema tan importante
Durante los primeros años de vida, el cerebro del bebé está en pleno desarrollo. Cada experiencia cuenta: el contacto visual, las voces familiares, el movimiento libre y la interacción real con el entorno son los verdaderos motores del aprendizaje temprano.
Las pantallas y los bebés no interactúan de la misma forma que las personas. Aunque los colores, sonidos y movimientos puedan parecer atractivos, no sustituyen la comunicación real ni el juego activo, que son esenciales para el desarrollo cognitivo, emocional y social.
Por eso, cuando hablamos de pantallas en bebés, no se trata solo de tiempo frente a una pantalla, sino de qué experiencias están dejando de vivir mientras esa pantalla está presente.
¿Los bebés pueden ver tele?
Desde un punto de vista físico, los bebés pueden ver la tele: perciben luces, colores y movimientos. Sin embargo, que puedan verla no significa que sea beneficioso para ellos.
Los estudios científicos coinciden en que los bebés menores de 2 años no obtienen beneficios reales del contenido audiovisual, incluso aunque esté diseñado “para bebés”. Su cerebro aún no está preparado para interpretar lo que sucede en una pantalla de la misma forma que lo haría con una experiencia real.
Cuando surge la duda de si los bebés pueden ver tele, la respuesta de la comunidad científica es clara: no es recomendable como actividad habitual ni como herramienta educativa en esta etapa.
Pantallas en bebés: qué dice la ciencia
Las principales asociaciones pediátricas y organismos de salud recomiendan evitar pantallas en bebés durante los primeros años de vida. Estas recomendaciones se basan en estudios que relacionan la exposición temprana a pantallas con diferentes efectos, especialmente cuando el uso es frecuente o sostenido.
- Menor desarrollo del lenguaje
- Dificultades de atención a medio plazo
- Menos interacción social y comunicativa
- Alteraciones del sueño
- Menor tiempo de movimiento libre y juego espontáneo
Además, la presencia constante de una pantalla, incluso como “ruido de fondo”, puede interferir en la calidad de las interacciones entre adultos y bebés, reduciendo las miradas, las palabras y las respuestas emocionales.
Evitar pantallas en bebés: una recomendación, no una culpa
Hablar de evitar pantallas en bebés no significa señalar ni juzgar a las familias. Sabemos que la crianza real está llena de retos, cansancio y momentos en los que simplemente necesitamos parar.
La clave está en la intención y la frecuencia. No es lo mismo una exposición puntual que el uso habitual de la tele para bebés como forma de entretenimiento o calma. Cuanto más pequeño es el bebé, mayor impacto tiene su entorno directo en su desarrollo.
Reducir las pantallas en bebés es una forma de proteger su bienestar y potenciar experiencias mucho más enriquecedoras para su cerebro en crecimiento.
Tele para bebés y desarrollo emocional
Uno de los aspectos menos visibles del uso de pantallas en bebés es su impacto emocional. Los bebés aprenden a regularse emocionalmente a través del contacto con los adultos: una voz que calma, unos brazos que sostienen, una mirada que acompaña.
La tele para bebés no ofrece esta regulación emocional. Al contrario, la estimulación rápida y constante puede generar sobreexcitación o desconexión, dificultando la capacidad del bebé para autorregularse con el tiempo.
Por eso, los momentos de calma compartida, como cantar, leer un cuento o simplemente estar juntos en silencio, son mucho más valiosos que cualquier contenido audiovisual.
¿Qué hacer en lugar de pantallas?
Si el objetivo es entretener, calmar o estimular a tu bebé, existen alternativas mucho más beneficiosas que la tele para bebés:
- Hablarle y responder a sus sonidos
- Cantar canciones sencillas
- Jugar en el suelo con objetos seguros
- Leer cuentos con imágenes reales
- Pasear y observar el entorno
- Permitir el movimiento libre sin interrupciones
Estas experiencias fortalecen el vínculo, estimulan el lenguaje y favorecen un desarrollo sano y equilibrado.
Las pantallas y los bebés en la vida diaria
En muchos hogares, las pantallas forman parte del día a día. Si hay hermanos mayores o la televisión está encendida, intenta que el bebé no esté expuesto directamente o que la pantalla no sea el centro de atención.
Pequeños cambios, como apagar la tele cuando no se usa o crear espacios libres de pantallas, marcan una gran diferencia en la calidad del entorno del bebé.
En SuperFriends acompañamos el desarrollo desde el respeto y la evidencia
Cada familia toma decisiones según su contexto, pero contar con información clara ayuda a elegir con más seguridad. Entender cómo influyen las pantallas en bebés permite priorizar experiencias que realmente favorecen su desarrollo físico, emocional y cognitivo.
En SuperFriends creamos entornos donde los bebés crecen sin prisas, con experiencias reales, vínculos seguros y estímulos adecuados a cada etapa. Si quieres saber cómo acompañamos el desarrollo infantil desde los primeros meses de vida…
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